Como hacer una composta

El reciclaje es un proceso que parece estar de moda, algo que no es de extrañar si tenemos en cuenta los grandes excesos a los que hemos sometido al planeta tierra desde la Revolución Industrial, con un ritmo de consumo que produce una cantidad de desechos que de seguir así, acabaría creando un importante problema de cara a la conservación de los espacios naturales.

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Resulta muy importante que la concienciación entre las personas acerca de este tema sea cada vez mayor, ya que resulta primordial comprender que la reutilización de nuestros recursos es algo más que una simple opción, una manera de conseguir la estabilidad que nuestro planeta necesita para seguir funcionando correctamente.

Uno de los tipos menos conocidos de reciclaje, pero no por ello menos importante, es la composta, un proceso ideal para poder fertilizar los terrenos.

La creación de composta o fertilizante de origen orgánico es algo mucho más sencillo de lo que muchos creen, ya que tan solo necesitamos una serie de directrices y pasos básicos que seguir para crear nuestra propia composta, aprovechando nuestros desechos de materia orgánica.

Otro tópico acerca de la composta que parece muy extendido, es que para poder crearla y aprovecharla hemos de vivir en el campo, pero nada más lejos de la realidad, ya que podemos hacer nuestra propia composta desde cualquier lugar, incluso en las grandes ciudades, en la cantidad que necesitemos, a través de los materiales y desechos de carácter orgánico que tengamos en ese momentos.

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La composta es una simple de material orgánico en un espacio determinado, en el cual, se busca acelerar y promover su proceso de descomposición natural con el fin de poder reutilizarlo como fertilizante para nuestras plantas, jardines o huertos.

A continuación os vamos a hablar acerca del proceso de la creación de composta, algo muy sencillo, para lo que tan solo tenemos que tener en cuenta lo siguiente: diferenciar entre los desechos orgánicos buenos y los desechos orgánicos malos.

Cuando nos referimos a “malos”, nos referimos a que no son adecuados para la realización de composta, ya que por sus cualidades o características no favorecerán la descomposición natural de los elementos.

Desechos adecuados para la realización de compost:

  • Rollos de papel o cartón
  • Papeles limpios
  • Filtros o posos de café
  • Trapos 100 % algodón
  • Pelusas de los cepillos, secadores, aspiradores, etc
  • Cáscaras de huevos
  • Cenizas
  • Desechos de fruta y verdura
  • Restos de plantas de interior
  • Hojas
  • Bolas de té o infusiones
  • Retales o trapos de lana
  • Restos de poda
  • Periódicos o revistas

Desechos no adecuados para la realización del compost:

  • Productos lácteos o derivados (favorecen la aparición de bichos y bacterias)
  • Grasas
  • Aceites
  • Residuos de animales (pueden contener virus, parásitos o bacterias que se transmitirían a las plantas)
  • Restos de poda con pesticidas aplicados (los cuales podrían matar a una serie de organismos imprescindible para completar el compostaje y su descomposición)
  • Cenizas de carbón
  • Ramas procedentes del Nogal

 ¿Como hacer composta en casa?

Existe una medida aproximada para la creación de composta que debemos de seguir para conseguir un fertilizante orgánico de alta calidad, la cual nos dice que hemos de mezclar un 25 por ciento de material verde (fruta, vegetales, césped, etcétera) con un 75 de material seco (ramas, papel, cartón…). Cabe mencionar que pese a que esta sea la medida ideal, también podemos realizar el proceso con la cantidad de residuos que tengamos más a mano, el proceso será el mismo pero con un fertilizante de menor calidad que tardará más tiempo en descomponerse por completo.

Para la realización de composta casera, debemos de cortar la materia orgánica en los trozos más pequeños que nos sea posible, para ello podemos utilizar desde una podadora, un martillo o una tijera de jardinería, ya que cuanto más pequeños sean los trozos, más rápido será el proceso.

Tras esto, podemos comenzar a apilar los diferentes elementos por capas, diferenciándolos entre capas de elementos verdes, y capas de elementos secos. El único requisito indispensable es que las capas estén en contacto para favorecer la unión de los diferentes tipos de materiales.

Una vez hayamos acabado de apilar nuestros desechos, añadiremos agua. Respecto a la cantidad, no necesitamos encharcar por completo el recipiente que vayamos a utilizar para el compuesto, si no que tenemos que ir añadiendo agua de manera gradual, hasta que todo que completamente húmedo, ya que el agua ayuda a acelerar el proceso de descomposición natural.

Semanalmente, debes de remover tu composta, para que los diferentes materiales no se vean afectados por una cantidad excesiva de agua, generando algún tipo de bacteria no deseada.

Nuestra composta estará lista para su uso cuando nos demos cuenta de que hemos obtenido un material de una calidad y textura similar a la tierra, seca, granulada y de una tonalidad oscura. La prueba definitiva para saber que la composta que estamos realizando ha alcanzado su estado óptimo para ser utilizada es la utilización de un colador, con el que podremos comprobar si estamos frente a un material granulado, que no se cuela, y que no posee residuos de agua, por lo que se encuentra completamente seco.

En el caso de que al remover la composta encontremos todavía presencia de agua, tendremos que esperar todavía unas cuantas semanas.

Ahora ya estaremos listos para utilizar esta composta en nuestro huerto o jardín, para poder disfrutar de un fertilizante completamente ecológico, libre de añadidos de carácter químico y que ayuda a conservar el medio ambiente.

 

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